Fraternidad Internacional de Hombres de Negocio del Evangelio Completo
Videos de la XXX Convención Nacional de El Salvador - 17, 18 y 19 de Octubre del 2013
Países   La Visión   Testimonios   Mas Testimonios   Contactar

Un hombre secuestrado liberado por el poder de la oración
Publicado 30/01/2007 por bart4jesus

Estaba yo solo con mis 3 hijos el día domingo 12 de junio de 2005 por la tarde. Después del culto regresamos en vehículo a la casa. Ya tenía en mente llevar mis hijos a comer en una pupusería a la vuelta de la esquina. Así que nos alistamos y fuimos. Llevé un juego de memoria con tarjetas de parejas de frutas y verduras. Aun antes de que estaba sentado yo ya llegó el mesero para tomar la orden. Pedí cuatro refrescos ensalada y pupusas para todos. Nos sentamos y saqué las tarjetas del juego y empecé a poner las tarjetas en la mesa. Al rato nos sirvieron ya las ensaladas. Casi terminando el segundo juego nos trajeron las pupusas. Terminamos rápido el juego y empezamos a comer. Estábamos sentados en una sala en el fondo de la pupusería. Mientras todavía estábamos jugando otra familia había entrado. Dos niños, una pareja, la mamá de la señora, y otras personas más. Cuando yo iba terminando mi segunda pupusa de repente entraron dos hombres y se dirigieron al esposo que estaba sentado en la otra mesa. Empezaron a hablar con el hombre y yo entendía que algo querían de él a la fuerza. De repente hablaran algo de una tarjeta y empezaron a registrar la cartera grande de la señora. Fue allí que empecé a caer en la cuenta de que era algo como un asalto. Mentalmente ya estaba sacando el dinero de mi cartera para entregarlo. Sin embargo, las cosas resultaron diferentes. De repente los dos hombres que habían entrado levantaron al esposo de la mesa y se lo llevaron para fuera. Después de esto con mis hijos formamos un círculo tomándonos de las manos y yo, emocionado, empecé a orar en voz alta invocando la protección de nuestro Dios. Otro señor que estaba en la parte de delante del comedor anotó la placa del vehículo en el cual llevaron secuestrado al hombre y llamó a la policía. Yo me quedé sentado con mis hijos, que ya no siguieron comiendo. Ellos habían visto las pistolas de los hombres, yo había apartado mi vista de los hombres desde el momento que me di cuenta que eran asaltantes. Luego se dieron todas las escenas de desorden, tristeza, angustia, lágrimas, etcétera que son propios de los momentos inmediatamente después de un secuestro. Me quedé en el comedor esperando y pensando como reaccionar y que hacer mejor. Llegó la policía y un hombre que estaba allí con la familia acompañó a la policía a otro lugar cerca donde probablemente llevarían el hombre primero. En un momento que la esposa se quedó sola en el comedor sentada y llorando me acerqué a ella, le dije que íbamos a orar con ella, llamé a mis hijos, dije a mis 2 niñas que cada una tomara una mano de la señora, y formando así un círculo con ella nos arrodillamos y empezamos a orar y clamar a Dios. No habían pasado ni dos minutos cuando el esposo entró de regreso en el comedor. Ya todos nos levantamos. Di una copia de mi testimonio a la señora, invité la pareja a nuestro evento de la Fraternidad de Hombres de Negocios del Evangelio Completo que tenemos cada sábado por la mañana, y nos despedimos. Luego todavía regresamos y le di mi número de teléfono a la pareja por si quisieran tener un testigo de lo sucedido en el comedor. Gracias a nuestro Dios las cosas no resultaron tan desastrosas en esta oportunidad.

Países   La Visión   Testimonios   Mas Testimonios   Contactar
Publicado por: Bart De Wolf , Miembro Vitalicio del Capítulo Siete Mares de FIHNEC El Salvador.
Y les dijo Jesús: “Venid en pos de mi, y haré que seáis pescadores de hombres”. (Marcos 1:17)
Copyright © 2005-2017
Usted es libre de copiar, distribuir y comunicar públicamente el contenido de este sitio, siempre y cuando menciona o incorpora un enlace a "www.fihnec.com".
No puede reproducir el contenido para fines comerciales.
No se puede alterar, transformar o generar una obra derivada a partir del contenido retomado.
Otras condiciones mencionadas en la CC BY-NC-ND 3.0 Licencia de Creative Commons son de aplicación.
Vencemos por la sangre del Cordero y por nuestro testimonio (Apocalipsis 12:11)